Empresa
Una estructura pequeña, un producto estrecho.
Construimos una sola cosa: un asistente al que se habla y que ejecuta. Todo lo que no sirve para eso no se construye.
Lo que deja de ser escaso deja de valer dinero
Le pasó al azúcar, a la sal, a la electricidad, a la información. Confiar ese trabajo a una máquina no es sustituir a las personas: es negarse a pagarles por lo que ya no vale nada.
Una máquina que actúa debe detenerse
Un asistente que solo responde es inofensivo e inútil. Un asistente que actúa debe preguntar antes de comprometer a nadie. Es la única línea que no cruzaremos.
El modelo es un componente
Cambiará, y volverá a cambiar. Un producto que le encierra en el suyo le vende su interés, no el de usted: por eso la elección es suya.